Las raíces del vientre están firmemente ligadas a los rituales religiosos centrados en la adoración de deidades femeninas y/o en la fertilidad.
En algunos pueblos de la antigüedad se pensaba que la fertilidad humana estaba directamente relacionada con la tierra. A las mujeres, que eran las que creaban nuevas vidas, se les atribuían poderes mágicos.
Muchos objetos antiguos, que muestran mujeres suavemente redondeadas con grandes pechos y caderas, apoyan las teorías antropológicas que afirman el elevado status de las mujeres, basado en su capacidad de dar vida, dentro de las estructuras teológicas arcaicas.
En la antigüedad en Grecia y Roma se realizaban diferentes danzas por bailarinas de la fertilidad basadas en la rotación de las caderas y vientre.
Hay numerosas pruebas históricas que permiten relacionas las danzas de fertilidad de estas culturas (en las que se recreaba el momento del nacimiento) con la actual danza del vientre.
Los bruscos movimientos de cadera, las contracciones musculares y los espasmos deliberados, así como los movimientos ondulantes, se asimilan a las reacciones del cuerpo durante el parto.............
domingo, 11 de abril de 2010
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